"Se
lo echan sobre los hombros, lo llevan, y lo colocan en su lugar; allí
se está, y no se mueve de su sitio. Le gritan, y tampoco responde,
ni libra de la tribulación." (Isaías
46:7)
¿Sabrán
estos hombres que Dios los cargaría a ellos juntos si sólo
entregarán su corazón? Cansados están y aún cargan
a su dios.